• En la segunda jornada del Tecate Pa’l Norte, la banda cierra de manera apoteósica con un recorrido de su historia musical.

Por Vicente Guerrero

Monterrey, Nuevo León.– Guns N’ Roses llegó con toda la artillería pesada de su legado musical para lanzar un rugido poderoso y vibrante al mundo desde el Tecate Pa’l Norte.

De pronto, pareció que el espacio frente al escenario principal del festival fue insuficiente para albergar a la audiencia multitudinaria que esperó todo el sábado para escuchar al talento de Axl Rose y el legendario guitarrista Slash.

Esa distante, pero eléctrica presencia del vocalista fue una esencia infaltable de la presentación estelar del festival más importante del norte de México.

El Parque Fundidora se transformó anoche en una catedral del rock.

Tras una jornada ecléctica que vio pasar desde el post-punk de Interpol el viernes, hasta el regional mexicano con Grupo Frontera horas antes, el escenario Tecate Light se encendió a las 23:25 horas para recibir a los pesos pesados: Guns N’ Roses.

Si algo marcó la velada fue el nulo interés de Axl Rose por entablar comunicación con el público, a diferencia de otros intérpretes que buscan el diálogo constante.

Axl optó por dejar que las canciones hicieran el “trabajo sucio” y con sobrada razón.

Nota cortesía de lacolumnariablog

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *