Por Marisa Garza – Madrina invitada especial

El pasado domingo tuve el privilegio de ser madrina de una puesta en escena profundamente conmovedora: «Un Sueño Increíble», una obra que celebra el poder de la imaginación, la amistad y la unión. Fue una noche luminosa en la que los sueños no solo se representaron… volaron.

La historia —un texto entrañable del escritor salvadoreño Mauricio Amaya— nos lleva por los senderos del mundo de los sueños a través de los ojos de un niño. Mientras duerme, tres personajes extraordinarios lo visitan: un pulpo divertido, un soldado musical y un hombre emplumado. Cada uno representa un aspecto vital del universo de los sueños: la alegría, la armonía y la libertad creativa.

Uno de los momentos más memorables fue cuando el hombre emplumado, interpretado por el talentoso Jesse Lualdiliteralmente surcó los aires gracias a la técnica de telas, en una escena que unió acrobacia y emoción. Fue un instante que dejó al público —niños y adultos— que nos recuerda nuestros propios sueños, ¿Quién no ha soñado alguna vez con volar?

Junto a él, KAOZ desbordó carisma y una presencia firme, conectando con el público desde el primer momento, mientras que Edgar Gallardo aportó comicidad y muy entrañable. La química entre los tres fue contagiosa: juntos demostraron que cuando hay trabajo en equipo, ningún sueño es imposible.

La obra, dirigida con sensibilidad y visión por Jesús Escamilla, es una producción original de DramáticoMx, que reafirma su compromiso con el teatro de calidad, accesible, imaginativo y emocionalmente poderoso. La puesta en escena destaca no sólo por su estética visual y cuidada musicalización, sino por su capacidad de conectar con la audiencia a un nivel genuinamente humano.

Lo mejor de acompañar a este elenco como madrina fue escuchar las risas sinceras de los niños, verlos emocionarse, gritar desde sus asientos e incluso intentar ayudar a los personajes en su aventura. Fui testigo de su inocencia y de cómo el teatro puede hacerlos parte viva de una historia.

«Un Sueño Increíble» es más que una obra: es una experiencia sensorial y emocional que nos recuerda valores esenciales como la amistad, la colaboración y la importancia de creer en lo fantástico.

Gracias a DramáticoMx, al elenco, al equipo creativo y a todos los que hicieron posible este sueño. Ser su madrina fue un privilegio que llevaré en el corazón. Porque cuando el teatro se hace con amor, generosidad y talento, nos hace soñar despiertos.
Y esta función… fue simplemente inolvidable.

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