En esta película del director Isaac Ezban, propone un mundo pos-apocalíptico, hilado a lo que hemos vivido anteriormente como lo fue la pandemia, pero llevada al extremo, tanto que después de que el virus a mutado tantas veces y las vacunas apenas pueden seguirles el paso, en un momento donde no hay de otra mas que usar lo que se tiene, aplican una vacuna aun en etapa experimental y por esto los seres humanos comienzan a mutar en “zombies”. Esto es lo que el director propone como antesala de su narrativa para que todo lo que vemos sea la consecuencia de este error humano.
Si bien las palabras zombies, infectados, apocalipsis, incluso la misma portada de esta película pudieran remontarnos en automático a una clásica película de zombies, es una grata sorpresa encontrar otros temas incluso más preponderantes por momentos y muy bien narrados y estructurados tales como la hermandad, la unión familia, el despertar adolescente, la inocencia de la infancia. Temas e historias que reafirman a los personajes y la situación que los envuelve.
Una fotografía color sepia es lo que acompaña todo el filme, detalle acorde al género y propuesta del director. Una casa en el bosque, tres hermanos de 7, 10 y 16 años, con los que es difícil no conectar desde el principio, tratando de sobrevivir al apocalipsis, con un aterrador misterio en su sótano que mantiene al pendiente a los dos hermanos mayores, para el menor aun es un misterio, se alimentan con lombrices, sapos, roedores silvestres, etc, una bayoneta casera es su única arma para enfrentar los peligros del nuevo mundo. AL pasar el tiempo los dos hermanos mayores salen en una expedición ya que el mayor solo tiene una pierna y necesita ayuda para poder defenderse en caso de ser necesario, dejando en la casa al pequeño y con la curiosidad propia de su edad escudriña más de lo necesario en el sótano y descubre la verdad que le ocultaban, no se trataba de un monstruo sino de sus padres infectados, que han mantenido con vida, esto los une más como hermanos y el hermano menor en su inocencia, pero con un firme carácter para defender siempre sus ideas comienza a introducir rutinas de comportamiento para sus padres, los hermanos están incrédulos al principio, pero al pasar el tiempo y ver los resultados positivos con sus padres les da un esperanza de que pueden sacarlos del letargo «zombie» al punto de celebrar cumpleaños en familia y salir al bosque los cinco a disfrutar de la tarde.
La rutina parece ser una de sus mejores armas hasta que llega una visita inesperada, una joven adolescente que a sobrevivido a su manera en este escenario desolador, pero que al final encuentra un desenlace poco esperado, pero dejando una de las escenas gore mejores logradas del filme.
Si bien todo transcurre en el tono que los diferentes elementos conjugados dan solides a los personajes, la última cuarta parte de la película puede sentirse un tanto abrupta, tediosa y lenta, no restan valor al desenlace de la familia, ni a la odisea que viven durante todo el tiempo.
Esta película está en dos versiones, para que la puedan ver adolescentes y para adultos la clasificación C también está disponible en salas comerciales, comenta el director es la primera ves que una película logra estas dos versiones en su exhibición y la diferencia, menciono, es de poco más de un minuto sin alterar la historia.

