Olvídense de eso de que las segundas partes no funcionan…
Mortal Kombat II demostró que sí se puede hacer una secuela mejor (y mucho más divertida).
Mortal Kombat II deja atrás la introducción lenta de la primera y entra directo a lo que todos queríamos:
peleas brutales, fatalities sin censura y puro fan service.
La historia sigue a Raiden preparando a los guerreros para el torneo contra Shao Kahn, pero seamos honestos… vienes por los golpes, no por el drama. Las peleas están más intensas, más sangrientas y mucho más cercanas a lo que se siente jugar el videojuego. Hay momentos que parecen cinemáticas reales, y eso le suma muchísimo.
El MVP: Johnny Cage.
Interpretado por Karl Urban, se roba la película con su actitud de estrella caída y comentarios sarcásticos. Cada vez que aparece, levanta todo. Visualmente también sube de nivel: mejores efectos, escenarios más grandes y una experiencia que en cine se disfruta mucho más.
No creo que sea perfecta. Pero si eres fan, la vas a gozar cañón.
Salimos del cine con una sola idea: llegar a casa, prender el videojuego y gritar: FINISH HIM.

BBVA
Cuenta: 481516308174
Un donativo = más historias, más cine, más cultura.

