Lluvia (2023, México, 95min) Director: Rodrigo García Saiz
Estreno 30 de enero
«Lluvia»: Historias cruzadas bajo el cielo melancólico de la Ciudad de México
Con Lluvia, el director nos invita a explorar una Ciudad de México envuelta en agua, tristeza y esperanza. Esta película coral, que se posiciona entre las propuestas más interesantes del cine mexicano reciente, nos sumerge en seis relatos que se entrelazan bajo un mismo paraguas: la introspección y el enfrentamiento de los personajes consigo mismos. Estrenada en 2024 y nominada a la Biznaga de Oro en el Festival de Málaga, Lluvia no solo reúne un elenco extraordinario, sino que también redefine la narrativa urbana en la pantalla grande.
Historias bajo la lluvia
Cada una de las seis historias que conforman Lluvia está marcada por un instante insólito, ese pequeño acontecimiento que saca a sus personajes de la rutina de desesperanza que los envuelve. La lluvia intermitente, omnipresente a lo largo del filme, se convierte en mucho más que un fenómeno climático: es una metáfora visual de la tristeza, la purificación y el peso de las emociones no resueltas. La melancolía de las grandes ciudades está representada aquí con maestría, en locaciones que muestran una Ciudad de México pocas veces vista en el cine. Se trata de una urbe realista, viva, que es tan protagonista como los propios personajes.
Elenco de ensueño y dirección impecable

Uno de los mayores logros de Lluvia es su impecable equilibrio entre actores de renombre y talento natural. Bruno Bichir, Arcelia Ramírez, Cecilia Suárez, Martha Claudia Moreno, Karina Gidi, Tiare Scanda y otros nombres icónicos de la actuación mexicana se entremezclan con intérpretes no profesionales, creando una riqueza de matices que llena de vida a cada relato. Este enfoque logra un realismo conmovedor y una conexión emocional única con el espectador.
El director, en una rueda de prensa, confesó que la lluvia no solo era un elemento narrativo, sino también una pesadilla logística: “Fue un problemón, durante el rodaje porque me metí en camisa de once varas”, mencionó, refiriéndose a que el 80% de la lluvia en pantalla fue real. Sin embargo, este esfuerzo vale la pena: el resultado es una atmósfera tangible que eleva la experiencia visual. El agua, que limpia, empapa y desgasta, se convierte en un símbolo visual que une cada historia con las demás.
Una narrativa que invita a la reflexión

El director también explicó que no podría elegir una historia favorita, pues todas contienen algo con lo que él mismo conecta profundamente. Aunque las seis historias tienen su propia trama y tono, el hilo conductor de la lluvia las enlaza de manera simbólica. En palabras del director:
“La lluvia representa diferentes estados de ánimo, es un vehículo visual que toca, limpia y nos hace sentir nostálgicos”.
Las comparaciones con películas como Relatos salvajes son inevitables, pero Lluvia mantiene una voz propia, centrándose en los pequeños momentos de transformación que marcan a los personajes. Estas historias no buscan ofrecer grandes resoluciones, sino una sensación de autenticidad. Tras sus momentos luminosos o absurdos, los personajes vuelven a perderse en la confusión de la vida cotidiana, como lo hacemos todos.
Un retrato fresco de la Ciudad de México

Más allá de los personajes, Lluvia destaca por su tratamiento de la ciudad como un personaje en sí mismo. La Ciudad de México es retratada desde una perspectiva distinta: una metrópoli viva, caótica y llena de contrastes. En lugar de las típicas postales urbanas, vemos rincones menos conocidos, casi invisibles, que ofrecen una visión íntima y realista de la ciudad. Las locaciones, filmadas durante la temporada de lluvias, aportan una sensación de crudeza que complementa perfectamente las historias humanas.
Conclusión: Una experiencia sensorial y emocional
Lluvia no es una película que se limite a contar historias; es un viaje emocional y visual que captura la complejidad de la vida en las grandes ciudades. La metáfora de la lluvia, que limpia y empapa a sus personajes, invita al espectador a reflexionar sobre los momentos que nos definen y los que dejamos pasar.
Esta película coral, que encuentra belleza en la melancolía, se posiciona como un nuevo clásico del cine mexicano contemporáneo. A través de sus personajes y sus historias entrelazadas, Lluvia nos recuerda que, aunque volvamos a perdernos en la confusión del día a día, esos pequeños momentos de claridad son los que realmente nos definen.

