Crítica de Cónclave (2024)
Dirección: Edward Berger
Guion: Peter Straughan, basado en la novela de Robert Harris
Reparto: Rhalp Fiennes, Stanley Tucci, Jonh Lithgow, Isabella Rosellini,
Género: Drama, thriller, intriga
Conclave ofrece un intrigante vistazo al secreto ritual de la elección papal, una ceremonia que mezcla la fe más solemne con los intrincados juegos de poder dentro de la Iglesia Católica. Dirigida con maestría por Edward Berger (All Quiet on the Western Front), la película explora un terreno complicado: el del conflicto entre la fe y la corrupción, lo sagrado y lo humano.

Fortalezas
- Un guion fascinante: Adaptado de la novela homónima de Robert Harris, el libreto mantiene una narrativa que invita a la reflexión. La película aborda los claroscuros de los hombres detrás de las sotanas, cuestionando hasta qué punto los representantes de la fe pueden caer en la hipocresía y el pecado. El contraste entre los bandos conservadores y liberales dentro del clero es tratado de forma rica y compleja, pero no sin controversias.
- La fotografía impecable: Stéphane Fontaine captura la solemnidad del Vaticano con planos elegantes y una iluminación que resalta tanto la majestuosidad como las sombras que habitan en sus pasillos. Las imágenes transmiten la dualidad entre lo divino y lo terrenal, logrando que el espectador sienta el peso del secreto y la intriga.
- El clímax inesperado: Aunque algunos momentos del desarrollo pueden sentirse lentos, la tensión se acumula progresivamente, culminando en un final sorpresivo que sacude las bases de todo lo planteado.
- La música: Volker Bertelmann ofrece una partitura que eleva la narrativa, combinando lo sacro con lo inquietante. Cada nota parece sugerir que algo profundo e inconfesable está por suceder.
Debilidades

- Narrativa lenta en momentos: A pesar de la calidad del guion, la película peca de solemnidad excesiva en ciertas escenas, lo que podría hacer que algunos espectadores pierdan el interés momentáneamente.
- Un mensaje ambivalente: Aunque Cónclave busca humanizar a los líderes religiosos mostrando sus debilidades, también camina por una delgada línea ética al abordar el tema del «pecado». Es válido que los sacerdotes sean presentados como hombres falibles, pero la película no ahonda lo suficiente en la responsabilidad legal ante sus errores, dejando un vacío que puede interpretarse como permisividad.
Reflexión crítica

Conclave es una obra que, aunque no exenta de fallas, plantea preguntas profundas sobre la fe, la humanidad y la moralidad de aquellos que ocupan posiciones de poder. Su mensaje, aunque «tramposo» en cierto sentido, no puede ser ignorado: los sacerdotes, como hombres, caminan entre la fe y la duda, entre lo sagrado y lo mundano. Pero, ¿hasta qué punto puede justificarse esta ambivalencia? En una era donde los crímenes de la Iglesia han salido a la luz, se hace necesario recordar que el arrepentimiento espiritual no debería reemplazar la justicia terrenal.
Conclusión
Conclave es una película que merece ser vista, no solo por su impecable fotografía y dirección, sino también por el debate que suscita. A pesar de algunos problemas narrativos y éticos, Edward Berger logra mantener al espectador atento hasta el último momento, entregando una obra solemne, visualmente cautivadora y emocionalmente provocativa.
Calificación: (4/5)
Ideal para quienes disfrutan los thrillers políticos y religiosos que cuestionan las estructuras de poder desde dentro.

