Anoche vimos la premier de ¿Y dónde está el policía? gracias a Cinépolis y Paramount Pictures por la invitación. Las risas no faltaron.
Crítica Lovet Magazine
¿Y dónde está el policía? (The Naked Gun, 2025)
Dir. Akiva Schaffer | Con Liam Neeson, Pamela Anderson, Paul Walter Hauser y Danny Huston
Gracias a Cinépolis y Paramount Pictures por la invitación a la premier. Las risas no faltaron.
Anoche vimos la premier de ¿Y dónde está el policía? volvió a la pantalla grande con una nueva entrega. El cine se llenó de risas desde los primeros minutos, como si todo el público hubiera sido transportado a esa época gloriosa donde el absurdo mandaba, y los gags visuales eran una forma de arte.
La saga que comenzó en 1988 con Leslie Nielsen como el inolvidable Frank Drebin, ícono del humor tonto pero elegante, encuentra ahora a su heredero en Liam Neeson, que interpreta al hijo de aquel detective despistado con corazón de oro. Su nombre: Frank Drebin Jr. Su misión: salvar al mundo, sin tener la menor idea de cómo hacerlo bien.
Y ahí radica parte del encanto de esta nueva Naked Gun: en lugar de querer reinventar la fórmula, la abraza. El director Akiva Schaffer, miembro del colectivo The Lonely Island y egresado de Saturday Night Live, sabe cómo moverse entre lo ridículo y lo entrañable.

El guion —coescrito por Schaffer, Dan Gregor y Doug Mand— se mantiene fiel al estilo Zucker-Abrahams-Zucker: chistes físicos, situaciones ridículas llevadas hasta el colmo, diálogos que se dan de topes contra la lógica, y personajes que no parecen saber en qué película están… y esa es precisamente la gracia.
La historia, aunque importa poco, funciona como hilo conductor: en un robo bancario se sustrae un dispositivo capaz de alterar las emociones humanas, y este va a parar a las manos de Richard Cane (Danny Huston), un billonario tecnológico con ínfulas de villano de caricatura. Drebin Jr., que trabaja para una versión modernizada (y algo venida a menos) del Escuadrón de Policía, deberá enfrentarlo con torpeza, suerte y una cuota involuntaria de heroísmo.
A su lado, aparece una Pamela Anderson que se ríe de sí misma con gracia, Paul Walter Hauser como un compañero entrañablemente bruto, y CCH Pounder aportando el contraste perfecto con su sobriedad institucional frente al caos constante. Hay referencias meta, y hasta un par de guiños al universo Marvel, como si Naked Gun se burlara no solo del cine policial sino del cine moderno en general.

Liam Neeson, quien parecía un casting improbable, se convierte en el alma de esta nueva entrega. Su entrega absoluta al ridículo, su rostro siempre serio mientras todo a su alrededor se desmorona, y su capacidad para sostener el ritmo del humor físico, lo convierten en un digno heredero de Nielsen. Que un actor acostumbrado a dramas y thrillers de acción se preste a esta locura con tanto compromiso, es parte del milagro cómico.
La película dura apenas 85 minutos, pero está llena de bromas visuales, referencias a otras películas, momentos de comedia de situación, juegos de palabras tontos que funcionan, y una banda sonora que, como en los viejos tiempos, sabe cuándo reírse con la historia y no de ella.
Una comedia sin complejos, que se burla de todo y de todos, empezando por ella misma. En este verano caluroso, pocas cosas se sienten tan frescas como volver a reír a carcajadas en la oscuridad de una sala de cine.
«Con Liam Neeson como Frank Drebin Jr., Naked Gun logra lo imposible: hacernos reír como en los 90″

