Ya pudimos ver la última película de uno de los directores más hablados del cine mexicano actual, Carlos Santos, quién anteriormente nos trajo propuestas como “Chilangolandia” y “Señora influencer”, ésta vez con un trabajo igual de fresco el cual es “¡Que huevos, Sofía!”, título engañoso, puesto que la profundidad de la misma radica en su aparente simpleza. Todo comienza por el personaje de “Sofía” interpretado competentemente por la actriz “Giovanna Romo” dejando a un lado su faceta cómica para dar paso a un trabajo más dramático; Giovanna (Sofía) se nos presenta como un personaje que habita en una realidad que vivimos los mexicanos día con día, la discriminación y explotación laboral, en una empresa donde el aporte de los empleado no es valorado como se debería, Sofía en un arranque de ira, decide renunciar después de exponer la ineptitud, machismo y aparente nepotismo de su jefe, jefe que tras sentirse humillado, cumplirá la función del antagonista durante toda la historia, lastimosamente siendo el personaje más débil de todo el reparto, tras éste percance, la protagonista con todos sus “huevos”, arrastrando a sus demás compañeros, decide crear su propia empresa, pensando que al ser ellos los que hacían funcionar su anterior negocio, podrían fácilmente crear una marca igual de exitosa, para luego enterarse que no es tan fácil como parece. Sofía tendrá que enfrentar los percances que conllevan las decisiones impulsivas en ésta aparente “comedia” con un título igual de ambiguo ”¡Qué huevos, Sofía!“ esconde una variedad de temas como; alcoholismo, acoso, corrupción, entre otros, haciendo de ésta película una propuesta diferente para el cine de humor mexicano, y aunque por momentos recae en muchos estereotipos de las mismas, dígase un guion “telenovelesco”, palabras altisonantes o una publicidad aburrida, la película no tiene despropósito alguno y vale la pena apoyar éste tipo de proyectos.
Les recordamos que la película se estrenara éste 27 de febrero y que todo amante de la comedia o cualquiera que busque algo distinto, pasara un rato agradable solo o acompañado.

