La voz de Hind Rajab, (2025, Tunez, 89min) Dirección: Kaouther Ben Hania
Hay películas sobre la guerra.
Y hay películas que nos obligan a escucharla.
La voz de Hind Rajab no se construye desde la espectacularidad bélica ni desde la coreografía del desastre. Su fuerza es otra: una voz. La voz real de Hind, que desde el primer momento provoca una reacción física —piel erizada, respiración contenida— porque no interpreta el miedo, lo habita.
La tensión no se apoya en el montaje acelerado ni en la música manipuladora. Se edifica en la espera. En la llamada. En la distancia entre quien suplica y quien escucha sin poder intervenir. La película entiende que el verdadero horror contemporáneo no siempre es lo que vemos, sino lo que oímos sin poder detener.

Lo más devastador es su economía emocional: no exagera. No subraya. No dramatiza en exceso. Permite que la frustración crezca orgánicamente hasta convertirse en rabia, y que esa rabia, lejos de ser panfletaria, se transforme en una ternura dolorosa. La cinta logra algo rarísimo: amplificar todas las emociones humanas sin perder sobriedad.
Más que una denuncia, es un testimonio. Y ahí radica su dimensión ética. Filmar la guerra desde la voz de una niña no es un recurso narrativo: es una declaración política. Nos obliga a recordar que detrás de cada estadística hay una biografía interrumpida.
La película también plantea una pregunta incómoda: ¿qué hacemos los espectadores con lo que escuchamos? Porque escuchar implica responsabilidad. Y esta obra no permite la indiferencia cómoda.
En un panorama saturado de imágenes violentas que anestesian, La voz de Hind Rajab opta por el minimalismo sonoro y la intimidad emocional. Esa decisión formal es también moral. No busca espectáculo; busca memoria.
El cine, cuando alcanza este nivel de honestidad, deja de ser entretenimiento y se convierte en acto de conciencia.
Que la voz de Hind no sea solo un momento cinematográfico.
Que sea eco.
Nominada en los Premios Oscars 2026 a Mejor Película Extranjera.
Ganadora en Venecia al Premio del Jurado con 24 minutos de aplausos.
Ya esta en cartelera disfrutala en Sala de Arte de Cinépolis.


