Título original: Thunderbolts*
Dirección: Jake Schreier
Guion: Joanna Cano, Eric Pearson
Producción: Kevin Feige, Scarlet Johansson
Elenco: Florence Pugh, Wyatt Russell, Sebastian Stan, David Harbour, Hannah John-Kamen, Julia Louis-Dreyfus
Duración: 129 min
País: Estados Unidos
Año: 2025
Fui sin expectativas y salí con el corazón revuelto. Thunderbolts es una película que no solo entretiene: sacude, toca fibras, invita a mirar hacia dentro. Marvel sorprende con una historia donde la amenaza más grande no es un enemigo galáctico, sino una mente herida por la infancia.
Uno de los protagonistas, Bob (Lewis Pullman) es sin saberlo el ser más poderoso que hemos visto en este universo, carga consigo el peso de una historia marcada por gritos, abuso y abandono. No es un villano: es alguien fracturado emocionalmente, alguien que lucha contra pensamientos intrusivos y un vacío existencial que se vuelve cada vez más profundo. Marvel se atreve a mostrarnos su mente: como si de una casa llena de habitaciones se tratará, un lugar oscuro, desconectado, donde el combate más importante no se libra con puños, sino con memorias.

Y sin embargo, no estamos solos. Esa es la semilla que germina cuando un grupo de mercenarios —enviados con la orden de matarse entre sí— termina encontrando en la unión una razón para resistir. Lo que empieza como una misión casi suicida se convierte en una historia de amistad, redención y sentido compartido. En medio del caos, nace el equipo que nadie vio venir.
La película, además, brilla por sus escenas de acción. Florence Pugh, en el papel de Yelena, decidió realizar ella misma sus secuencias de combate, dándole veracidad y potencia física a cada escena. Su presencia en pantalla es feroz y conmovedora. Y detrás de todo, la inteligencia creativa de Scarlet Johansson, quien asume el rol de productora con una visión clara: contar una historia intensa, humana y visualmente impactante; sin discursos woke, ni inclusión forzada, se esfuerzan en contar una historia, y desarrollar personajes con capas que los vuelven más humanos y nos recuerdan que cada uno de nosotros tenemos el poder de cambiar nuestra historia.
Thunderbolts es el inicio de una nueva franquicia dentro del universo Marvel, pero también una promesa de lo que el cine de superhéroes puede ser cuando se arriesga a mirar al dolor de frente y transformar la rabia en ternura, y la soledad en abrazo.

