NO FUE PENAL Texto: Juan Villoro Dirección: Hernán Galindo Reparto: Fernando Lozano, Hugo Santos, Santiago Luna
Por: Marisa Garza
El teatro se convierte en cancha
La función de No fue penal se vivió con intensidad en Casa Musa, con un lleno total que confirmó el impacto de esta propuesta escénica. Escrita por Juan Villoro y dirigida con dinamismo por Hernán Galindo, esta comedia dramática sobre fútbol es mucho más que un partido. A pesar de no ser aficionada al fútbol, la obra me sorprendió por su profundidad emocional y su excelente construcción de personajes.
Dos amigos de la infancia —Valeriano, ahora árbitro, y El Tanque, entrenador de un equipo en descenso— se enfrentan en una cancha donde también se disputa el amor por la misma mujer: Lorenita, (la de cachetitos como manzanitas). En medio del duelo deportivo y sentimental, aflora también una hermandad entrañable, que el texto de Villoro explora con agudeza y ternura.
La obra confronta a un partido entre los dos actores principales, quienes nos comentaron que es la experiencia teatral más compleja que han vivido hasta ahora, porque enfrenta a rivales que poco o nada dialogan entre sí, como si de dos monólogos se tratara. Villoro sitúa al actor en la difícil faena de narrar sus emociones. La pluma, cargada hacia la narraturgia, y la dirección enérgica de Galindo no dejan ni un solo bache durante la hora y media que dura el encuentro. El partido terminó cero a cero, pero la victoria fue para el teatro: tanto Hugo Santos como Fernando Lozano mostraron su capacidad para interpelar emociones, para llevarnos por esta historia que los une y los separa con igual intensidad.
Desde antes de entrar a la sala, el «Duende futbolero» interpretado por Santiago Luna ambienta al público como si estuviéramos entrando a una barra. El homenaje al comentarista Hernández Jr. y la emotiva inclusión de una canción compuesta por Joel Jáuregui —quien la escribió especialmente para la obra— enriquecen el espectáculo con un toque local y nostálgico.
Durante noventa minutos, los personajes pueden amar hasta rasgarse la camiseta. Pueden llorar si pierden… y también si ganan. Pueden gritar con rabia y pasión: ¡No fue penal!
Con una voz en off grabada por el cronista Antonio Nelli, que aporta autenticidad y emoción, No fue penal convierte a Casa Musa en una verdadera cancha teatral. Y nosotros, los espectadores, no podemos evitar ponernos la camiseta del buen teatro.
Casa Musa, Monterrey
Funciones: 4, 11 y 18 de junio – 8:30 PM
Porque el teatro también se vive con alma, vida… y corazón.
¡No te la pierdas!

