Por: Emiliano Caballero.
Los pasados 17 y 18 de julio de 2026, México Opera Studio presentó en el Teatro de la Ciudad de Monterrey ‘Falstaff’, la última ópera escrita por Giuseppe Verdi. La producción acercó este clásico al público regiomontano con respeto por la obra original, combinando el talento de un sólido elenco con un destacado diseño de vestuario de época y una puesta en escena de gran cuidado visual.
Protagonizada por el barítono Gerardo de la Torre, la historia sigue a Sir John Falstaff, un caballero vanidoso, mujeriego y venido a menos que intenta seducir a dos mujeres casadas y adineradas para resolver sus problemas económicos. Sin embargo, ellas descubren el engaño y deciden darle una lección que desencadena una serie de situaciones cómicas.

A lo largo de cerca de tres horas, la producción reunió a un elenco de alto nivel: la soprano Valeria Vázquez como Alice; la mezzosoprano Teresita Mena Mora como Mistress Quickly; la mezzosoprano Frida Shani como Meg; la soprano Nohemí Cossío como Nannetta; las sopranos Samantha Dugar y Kathryn Schwarz; el barítono Juan Arnulfo Tello como Ford; el tenor Miguel Ángel Ramírez como Bardolph; el tenor Luis Cornejo como el Doctor Caius; el bajo-barítono Carlos Alfaro como Pistola, y Christopher González como Fenton.
Uno de los aspectos más admirables de la función fue la interpretación de Gerardo de la Torre, quien enfrentó la presentación mientras se recuperaba de una infección de laringe. A pesar de la dificultad y las disculpas antre la audiencia, logró sostener el personaje con carisma, oficio y una notable entrega escénica, de modo que el percance terminó por pasar prácticamente inadvertido para un público que respondió con cálidos aplausos al finalizar la función.
La ópera está estructurada en tres actos de aproximadamente 45 minutos cada uno, separados por breves intermedios destinados a los cambios de escenografía. Si bien los seis cambios escénicos, sumados a la duración total de la obra, pueden afectar ligeramente el ritmo para algunos espectadores, haciéndola sentir un poco pesada, la decisión de presentar la partitura sin modificaciones permite apreciar la riqueza musical y dramática concebida por Verdi en toda su extensión.
Con un coro bien preparado, una orquesta sólida bajo la dirección musical de Alejandro Miyaki y una puesta en escena dirigida por Rennier Piñero, la producción mantiene un equilibrio entre el humor, la elegancia y la precisión teatral. A ello se suma un sobresaliente diseño de arte y vestuario que aporta identidad visual a cada escena y eleva el conjunto a un nivel comparable con el de producciones de mayor escala.
Falstaff demuestra que México Opera Studio continúa consolidándose como una de las propuestas operísticas más relevantes del país. Esta producción ofrece una interpretación fiel al espíritu de Verdi, con un elenco comprometido y una realización escénica de gran calidad, convirtiéndose en una experiencia ampliamente recomendable tanto para los aficionados a la ópera como para quienes deseen acercarse por primera vez a este clásico del repertorio.


