Titulo: A complete unkown
Director: James Mangold
Año: 2024
Duración: 141 minutos
Nominaciones al Oscar: Mejor Película, Mejor Director, Mejor actor principal, Mejor actor de reparto, Mejor actriz de reparto, Mejor guion adaptado, mejor vestuario, Mejor sonido.
Hablar de Bob Dylan es prácticamente conversar a través de la música décadas enteras. No solo en el ámbito folkie, en Newport o en siluetas de armónica y sombras. Es unirse a ese parlamento fantástico de trabajador de circo, de vagabundo de trenes, de la solitaria muerte.
James Mangold articula con la historia en su versión de los años sesenta de Robert Zimmerman, quien salió de Minnesota y se extravió en el alter ego de Bob Dylan. Basándose en la obra de Elijah Wald: Dylan Goes Electric! (2015), en donde genuinamente y con un arte, música y actuaciones grandiosas se conversó con cada espectador acerca de la figura del cantautor, desde su llegada Nueva York a principios de los sesenta y su estallido final casi a finales de la década.

Con una narrativa cubierta de referencia, testigos habituales de la obra de Dylan, la guitarra, el blues, la armónica, folk, ídolos, héroes, Woody Guthrie inmóvil en la ventana observando a su yo del futuro alejándose en motocicleta.
Para los fans es un producto enorme, la atmósfera de la época va enmarcando los momentos y la evolución de un joven que pese a su deseo y motivaciones de otros, se fue convirtiendo en la voz de la rebeldía musical de la era. Algo que el mismo Dylan a través de los años ha argumentando nunca haber pedido.
Pero para el publico que quizás ignore los gritos de judas, la electricidad en Newport y la decepción de Pete Segger es igualmente genial. Timothée Chalamet recrea y vive el personaje al máximo, la voz, la guitarra, la silueta hecha nudo que se perdía en los gritos coléricos de los festivales folk.

Pero Chalamet (nominado al Oscar por su actuación) no deambula solo, es lo mas gratificante del filme, Edward Norton (Nominado al Oscar) está esplendido como el trovador Pete Segger, Elle Faning como Sylvie Russo (Suze Rotolo en la vida real), artista plástica y primera pareja de Dylan en Nueva York, quien lo encaminó a las calles en marcha. Monica Barbaro (Nominada al Oscar) como la esencial Joan Baez, figura folkie, pareja sentimental de Dylan y una cantante como ninguna. Boyd Holbrook como el inmortal Johnny Cash, apoyo fundamental en la carrera de Dylan, pero sobre todo, Scoot McNairy, como un enfermo y casi mudo Woody Guthrie, quien con su mirada habla mucho y de todo (because this land is your land).

Sin importar que solo se relaten algunos años, la piedra que rueda nos habla de la electricidad en juntas inquisitivas, la decepción de Segger, luego que con expresiones se sintiera tan orgulloso de su «muchacho», los conflictos con Baez, decisiones y perdidas con Russo. La cinta cumple en su transparencia de biopic, sin llegar a ser un retrato de denuncia del mismo ídolo.
Mangold quien en 2006 trajo la grandiosa Walk the line, relatando la vida de Cash y en donde hace mención a Dylan, mientras escucha Highway 61, nos otorga una visión intima del trovador de los tiempos modernos, en donde la fantasía es primordial y las referencias maravillosas (como la del órgano de Al Kooper en la grabación de Like a rolling stone).
Aunque soplando el viento tal vez se cuestionen cosas olvidadas, o no mencionadas, la respuesta mi amigo esta en el mismo viento, es hasta imposible ejecutar tanta historia en algunos acordes e imágenes del ayer.
Gracias a SEARCHLIGHT PICTURES y GARANTÍA CINÉPOLIS, que estrena «Un completo desconocido» un viaje al pasado mirando al futuro, de las canciones de protesta, del hombre del pandero y de los tiempos que están cambiando en las charolas de la música popular estadounidense del siglo XX…… «Porque entonces era viejo, ahora soy mas joven»

