Por Marisa Lovet | LOVET
Una película para pasarla bien en familia.
Tadeo el Explorador y la Lámpara Maravillosa es la cuarta aventura del arqueólogo español creado por Enrique Gato conserva los ingredientes que han convertido a Tadeo Jones en una franquicia familiar: aventuras alrededor del mundo, tesoros, persecuciones, personajes entrañables, referencias cinematográficas, humor y una buena dosis de caos. Pero esta vez hay algo diferente. Tadeo ya no solamente es explorador. Ahora también es papá. Y ese pequeño detalle cambia la dinámica de toda la historia.
Una lámpara, un deseo y una familia que ha cambiado
Tadeo y Sara han formado una familia y son padres de Olimpia, una niña de dos años que se convierte en el nuevo centro de atención del grupo.
Momia, acostumbrado a ser uno de los protagonistas indiscutibles de las aventuras, comienza a sentirse desplazado. Cuando aparece la legendaria lámpara maravillosa de Las mil y una noches, encuentra la oportunidad perfecta para recuperar aquello que cree haber perdido: el cariño y la atención de todos.
Su deseo lo lleva al pasado y desencadena una aventura que atraviesa distintos escenarios, desde Paititi hasta Grecia y Oriente Medio, pasando por la mítica cueva de Ali Babá.
El viaje por el tiempo sirve como motor narrativo, pero también como una excusa para hablar de algo bastante más cercano: ¿qué sucede cuando la vida cambia y dejamos de ocupar el lugar que alguna vez tuvimos?
Tadeo ya no es únicamente el aventurero torpe que se mete en problemas. Ahora tiene una responsabilidad nueva y debe aprender a combinar su espíritu de explorador con su papel de padre.
La película habla, sin ponerse demasiado solemne, de los cambios familiares, los celos, la aceptación y el miedo a perder nuestro lugar dentro de un grupo.
Y aunque está dirigida principalmente al público infantil, hay pequeños detalles que probablemente resonarán más con los adultos que acompañen a los pequeños al cine.
Porque crecer también significa aceptar que las cosas cambian.
Una aventura que sabe a cine
Visualmente, la película mantiene una de sus grandes fortalezas.
La animación luce cuidada, colorida y dinámica. Hay una enorme cantidad de movimiento, escenarios que cambian constantemente y secuencias de acción diseñadas para mantener a los espectadores pequeños atentos a la pantalla.
La película tampoco oculta sus influencias.
Tadeo nació como una especie de parodia de Indiana Jones, pero después de cuatro largometrajes el personaje ha conseguido construir su propia identidad. Las referencias cinematográficas siguen presentes y forman parte del juego que propone la saga.
Aquí encontramos viajes en el tiempo, magia, arqueología y aventuras que parecen sacadas de diferentes capítulos de la historia del cine de aventuras. Y funciona particularmente bien cuando la película se entrega al juego y simplemente deja que sus personajes sean absurdos.
¿Y el humor?
Aquí es donde la película puede dividir un poco a su público.
Hay momentos realmente divertidos y situaciones capaces de arrancar carcajadas, especialmente entre los espectadores más pequeños.
Pero también hay una cantidad importante de chistes y gags que aparecen con tanta frecuencia que por momentos pareciera que la película teme quedarse en silencio.
Ese exceso termina restándole fuerza a algunos momentos que podrían ser más emotivos.
Porque Tadeo tiene una historia interesante que contar incluso cuando no está haciendo un chiste. Y cuando la película permite que aparezca la relación entre los personajes, particularmente alrededor de la nueva dinámica familiar, encuentra un corazón que vale más que cualquier gag.
Una película para compartir

Y quizá la verdadera misión de Tadeo el Explorador y la Lámpara Maravillosa.
No pretende reinventar la animación ni convertirse en una obra maestra del género.
Quiere llevar a los niños a una aventura y ofrecer a los adultos que los acompañan suficientes referencias, personajes y situaciones para que también tengan algo que disfrutar.
Es una película de aventura, humor y familia, pero también una historia sobre aprender a aceptar los cambios y entender que el amor no disminuye cuando dejamos de ser el centro de atención. A veces crecer significa descubrir que hay espacio para todos.
Nuestro veredicto
Tadeo el Explorador y la Lámpara Maravillosa es una aventura familiar que apuesta por la diversión, el movimiento y el humor, mientras incorpora una nueva etapa en la vida de sus protagonistas.
No todo funciona con la misma eficacia: algunos chistes se sienten repetitivos y el guion puede apoyarse demasiado en fórmulas conocidas. Pero cuando la película se concentra en sus personajes y en esa nueva familia que Tadeo y Sara han construido, encuentra sus momentos más genuinos.
La verdad: la pasamos genial.
Salí de la sala con la sensación de haber regresado por un rato a ese lugar donde las aventuras todavía pueden comenzar con una lámpara, un deseo y un mapa. Porque quizá ese sea el verdadero secreto de Tadeo: recordarnos que nunca somos demasiado grandes para jugar a ser exploradores.
⭐ LOVET recomienda esta aventura para disfrutarla en familia. ¿Si pudieras pedir un deseo al genio de la lampara maravillosa que desearías? Te leo en los comentarios.
Tadeo el Explorador y la Lámpara Maravillosa está dirigida por Enrique Gato, con guion de Manuel Burque y Josep Gatell. Tiene una duración aproximada de 94 minutos.
No cubrimos cultura, la provocamos.

