Por: Marisa Lovet
La comedia Sirvienta Último Modelo, escrita por Roberto Lomar y dirigida por Antonio Ibarra, llega al escenario de Dramático.mx como una propuesta que, bajo su envoltura ligera y llena de enredos, deja entrever una reflexión más profunda sobre los roles de género, el machismo cotidiano y la doble moral.
Con funciones los días 1, 15, 22 y 29 de mayo a las 8:00 p.m., esta puesta en escena se presenta como un homenaje a las comedias de situación de los años ochenta, esas donde los enredos y malentendidos construyen un universo absurdo, pero revelador. La historia sigue a Doro, una mujer fuerte y decidida que fue dueña de un cabaret en Tijuana, destruido por un prominente doctor que carga sus propios traumas. Doro, interpretada con picardía y soltura, llega a Monterrey acompañada de Jerry interpretado por Jorge Silva, su amante, buscando ajustar cuentas… sin saber que terminará trabajando como sirvienta justo en la casa de su enemigo.
El primer acto presenta los clichés masculinos que, aunque caricaturizados, no dejan de ser tristemente reales: el marido que llega borracho con rastros de lápiz labial, el yerno vividor que chantajea al suegro, el médico que oculta un pasado oscuro. Todo esto mientras las mujeres orbitan alrededor de ellos, como figuras secundarias o resignadas.
Pero el segundo acto da un giro provocador: ahora son ellas quienes toman el control. Las mujeres entran a escena con la misma falta de escrúpulos que antes mostraban los hombres: llegan ebrias, de noche, piden ver strippers, toman decisiones… y los hombres se convierten en figuras serviles, descolocadas, derrotadas.
En ese juego de espejos se construye la crítica más poderosa de la obra: la comedia como herramienta para evidenciar el absurdo de los roles de género tradicionales. Porque si ya no es gracioso que los hombres lleguen borrachos del teibol sin considerar a sus parejas, ¿por qué sí lo sería si lo hacen las mujeres? Esa inversión de papeles no solo genera risas, sino también incomodidad, y ahí está el mérito.
Las actuaciones, en especial de Jorge Silva como Jerry y Roberto Alanís como el yerno chantajista, destacan por su ritmo y capacidad cómica. El propio director, Antonio Ibarra, se pone en los zapatos del doctor, completando un reparto que se nota cómodo con el tono exagerado de la obra.
Con una escenografía funcional y una dirección que sabe equilibrar el humor físico con el diálogo, Sirvienta Último Modelo es una obra que invita a la risa, pero también a la reflexión. Quizá no todas las situaciones sean políticamente correctas, pero ese es justamente el punto: hacernos pensar por qué lo que antes era gracioso hoy ya no lo es.
📍 Sirvienta Último Modelo
📅 1, 15, 22 y 29 de mayo – 8:00 p.m.
🎭 Teatro Dramático.mx
🎟️ Admisión: $350 | Preventa: $300 | Especial 2x$500

