El próximo 23 de Octubre se estrenará en México el nuevo fenómeno del cine independiente: la intima Good boy (2025) de Ben Leonberg. Quien presenta su opera prima, enfocada al horror y la pérdida, en donde el protagonista es un perro.
En primera instancia la formula parece hasta cierto punto repetitiva y genérica en (un hombre solitario y enfermo, su perro, casa embrujada, ambiente hostil, muerte misteriosa del abuelo, soledad), pero poco a poco la historia va madurando y mostrando el temor y la angustia del perro ante la salud y dolor de su dueño. Leonberg realiza un trabajo conmovedor apoyado por su adorable protagonista: su propio perro Indy.

Indy deberá enfrentarse a sus miedos, pesadillas y frustraciones para poder proteger a la persona que ama, con el trasfondo de la muerte del abuelo y la desaparición de su perro, Loenberg conmueve con la «voz» narrativa desde la perspectiva del perro, porque la película no busca explicar lo que siente el dueño, o el vecino cazador o la misma hermana que sufre ante el exilio de su hermano, ni tampoco invade en los pensamientos del abuelo muerto. La cinta parte desde la subjetividad de Indy y es su pavor por una pérdida lo que hace a la historia ser conmovedora

Sin embargo la película pudiera arrastrar distintas críticas, como las de «es mas drama que horror», «pocas escenas de entidades sobrenaturales», incluso el filme se volvió tendencia ante una posible muerte del personaje principal. Sirviendo como una buena publicidad y creando un boom. pero también sería justo aclarar que toda esta tendencia en buen punto pudiera proceder de algo personal e íntimo, un sentimiento mas allá de las redes y de las campañas. Una especie de nostalgia, de adoración por el perro familiar, porque Indy no es un super can, no destroza con fuerza las paredes, ni parece invencible, su vulnerabilidad radica en el amor a su dueño, en saber que algo anda mal, que la maldad acecha y que su pérdida aunque cercana, puede y será demasiado dolorosa..

Good boy, es cierto recuerda más con su hermoso vínculo humano-perro a Umberto D (1952) de Vittorio De Sica, que a la serie animada Coraje (1999 a 2002), como tanto se habló por meses, invade en mayor parte el terror psicológico y si bien Indy no es presentado como una fiera, como si lo fue por ejemplo el perro Thor en Bad moon (1996) de Eric Red o como bestia de las colinas tienen ojos en sus dos versiones (1977, Craven, 2006, Ajá), su apego llevará la narrativa entre lo obscuro y lo esperanzador.
Buen chico se estrenará el 23 de Octubre y es una excelente opción para los amantes del género, pero sobretodo para los que buscan algo más allá del susto, el sonido y el movimiento brusco de cámara.

