COCODRILOS (2025, México, 103min) Director: Xavier Velasco.
Información: Gerardo Guardado
Un thriller mexicano que encuentra en la fotografía, el sonido y sus actuaciones sus principales fortalezas.
- COCODRILOS, dirigida por J. Xavier Velasco, sigue a Santiago “Santi” Ortiz, un joven fotoperiodista en Veracruz que, después del asesinato de su mentora y amiga, decide continuar la investigación que ella dejó inconclusa.
Interpretado por Hoze Meléndez, Santi se adentra en una investigación que lo coloca frente a una red de secretos, amenazas y violencia. Lo que comienza como la decisión de terminar el trabajo de alguien a quien admira se convierte poco a poco en una confrontación con una realidad mucho más peligrosa.
Uno de sus mayores aciertos: hablar del periodismo desde el riesgo, pero también desde la responsabilidad de mirar.

La película construye un Veracruz inquietante, en el que la belleza de los espacios contrasta con la tensión que atraviesa la historia. La fotografía es uno de sus elementos más destacados y consigue crear una atmósfera que acompaña al protagonista durante su investigación.
También sobresalen el diseño sonoro y la música, que contribuyen a mantener esa sensación de amenaza latente. No todo tiene que mostrarse para hacerse presente: en Cocodrilos, muchas veces el peligro se siente antes de aparecer.
UN REPARTO QUE MERECE SER MIRADO
Hoze Meléndez enfrenta el reto de interpretar a un personaje que carga con el peso de la investigación y con el duelo por la pérdida de su mentora. Su Santi es un hombre que se va transformando conforme descubre que aquello que busca tiene consecuencias cada vez más grandes.
A su alrededor encontramos un reparto de enorme talento que aporta distintas capas a la historia como la gran actriz Arcelia Ramirez y Teresa Sanchéz entre otras grandes figuras.
Hay momentos en los que algunos diálogos pueden sentirse más estructurados de lo que uno esperaría en una historia de este tipo, y quizá ahí la película podría haber permitido un poco más de espontaneidad a sus personajes. Sin embargo, esto no impide que las actuaciones y el conjunto de la propuesta consigan transmitir la tensión y el peso de la historia.
Y hay algo especialmente valioso: Cocodrilos no necesita convertir la violencia en espectáculo para hablar de ella.
El crimen organizado funciona como una presencia que está siempre cerca, incluso cuando permanece fuera de cuadro. Es una amenaza que condiciona decisiones, silencios y movimientos.

MIRAR TAMBIÉN ES UNA FORMA DE RESISTIR
El oficio de Santi como fotógrafo resulta fundamental para entender la película. Su cámara es una herramienta para documentar, pero también para buscar respuestas. Fotografiar significa observar y, en este caso, atreverse a mirar aquello que otros preferirían mantener oculto.
La película utiliza ese punto de vista para acercarnos a una realidad compleja sin perder de vista a los seres humanos que están detrás de las noticias. Y quizá ahí está la parte más conmovedora de Cocodrilos: detrás del periodista hay una persona; detrás de una investigación hay pérdidas; detrás de una fotografía hay una historia que alguien decidió no dejar desaparecer.
La película nos coloca frente a una pregunta incómoda:
¿Qué hacemos cuando conocer la verdad también implica asumir un riesgo?
VEREDICTO LOVET
Cocodrilos es un thriller mexicano que combina periodismo, investigación, violencia y una mirada profundamente visual sobre Veracruz.
Su fotografía, música, diseño sonoro y elenco construyen una experiencia que mantiene al espectador atento mientras Santi se adentra cada vez más en un territorio peligroso.
Puede haber momentos en los que el guion se siente demasiado elaborado en sus diálogos, pero la película logra sobreponerse gracias a la fuerza de su historia, la atmósfera y el trabajo de sus intérpretes.
Cocodrilos llega a los cines este 24 de septiembre.
Una película para mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver.

