El cine que no busca complacer, sino sacudir, vuelve a la pantalla.

La 78 Muestra Internacional de Cine confirma por qué sigue siendo uno de los espacios más relevantes para descubrir el cine contemporáneo del mundo. Del 9 al 23 de enero, la pantalla se llena de 14 películas que no temen incomodar, emocionar o cuestionar las formas tradicionales de mirar la realidad.

La inauguración corre a cargo de Sirat: Trance en el desierto, de Oliver Laxe, una experiencia sensorial y espiritual que marca el tono de esta edición: cine radical, íntimo y profundamente humano.

Lejos de las fórmulas previsibles, la Muestra propone un recorrido por historias que cruzan memoria, política, deseo, infancia, fe, violencia y amor, con miradas provenientes de Europa, Asia, Medio Oriente y América Latina.

Cine como acto de libertad

Entre los títulos más esperados se encuentra La nueva ola francesa, de Richard Linklater, que revisita el nacimiento de la Nouvelle Vague a partir del rodaje de Al final de la escapada (1959) de Jean-Luc Godard, cuando filmar se convirtió en un gesto de rebeldía y libertad creativa.

También destaca Romería, de Carla Simón, un cierre íntimo y dolorosamente honesto de su trilogía sobre la memoria familiar, donde una joven reconstruye la historia de sus padres, muertos de sida, enfrentándose al silencio y al estigma heredado.

Memoria, poder y violencia

El cine político atraviesa esta edición con fuerza. Dos fiscales, de Sergei Loznitsa, nos sumerge en la Unión Soviética de 1937, donde una carta logra escapar de la maquinaria del terror estalinista y desencadena una búsqueda de justicia condenada a enfrentarse al sistema.

Por su parte, La voz de Hind Rajab, de Kaouther Ben Hania, parte de una llamada de emergencia real: una niña de seis años atrapada bajo fuego en Gaza. La película transforma esa voz infantil en un testimonio imposible de ignorar.

Lo absurdo, lo íntimo, lo humano

La Muestra también abre espacio para el absurdo conmovedor en Un fantasma para servirte, donde el espíritu de una mujer regresa reencarnado en una aspiradora, proponiendo una reflexión inesperada sobre el duelo y el amor que persiste.

En un registro más minimalista, Dos extraños, dos estaciones, de Shô Miyake, cruza encuentros separados por el verano y el invierno, siguiendo a una guionista en crisis creativa y a personajes que descubren que acompañar, a veces, es suficiente.

El cine como experiencia

La 78 Muestra Internacional de Cine no propone respuestas fáciles. Propone preguntas. Cada una de sus películas es una invitación a mirar de nuevo el mundo, a sentirlo desde otros cuerpos, otras geografías y otras heridas.

Porque el cine, cuando es verdadero, no se consume: se atraviesa.

78 MUESTRA INTERNACIONAL DE CINE

14 películas para volver a creer en el cine

1. Sirat: Trance en el desierto – Oliver Laxe
Una búsqueda espiritual en medio del desierto que se vuelve experiencia sensorial. Mística, radical, incómoda. Cine que no se explica: se atraviesa.

2. Nueva ola francesa – Richard Linklater
Godard en 1959, filmando Al final de la escapada. El origen de la Nouvelle Vague: cámaras en la calle, reglas rotas y el cine entendido, por primera vez, como un acto de libertad.

3. La desaparición de Josef Mengele – Kirill Serebrennikov
El rastro de un criminal nazi conocido como el ángel de la muerte, después del horror. Una mirada fría e implacable sobre la impunidad y la memoria.

4. Ella y su hijo – Saeed Roustayi
Una mujer enfrenta un sistema que castiga el deseo y la maternidad. Drama intenso sobre culpa, control y supervivencia.

5. Sueños (sexo y amor) – Dag Johan Haugerud
Deseo, intimidad y contradicción emocional. Una película delicada, honesta y profundamente humana.en Es un viaje a través de las intensas emociones del autodescubrimiento, el amor y la sexualidad.

6. Obispo rojo – Francesco Taboada Tabone
Documental mexicano sobre Sergio Méndez Arceo, figura incómoda de la Iglesia que lucho en 1970 contra la Inquisición. toca temas como Fe, política y disidencia.

7. O último azul – Gabriel Mascaro
En un futuro cercano, envejecer es un problema del Estado. Distopía luminosa sobre el cuerpo, el tiempo y la libertad.

8. Un fantasma para servirte – Ratchapoom Boonbunchachoke
Tras la muerte de Nat, su espíritu regresa reencarnado en una aspiradora. Una historia absurda y conmovedora sobre el duelo y el amor que se resiste a irse.

9. Romería – Carla Simón
Marina viaja a Vigo para reconstruir la historia de sus padres, muertos de sida y rodeados de silencio y vergüenza. Entre memoria y amor, inventa un relato propio para liberarse del estigma y entender su origen.

10. Dos fiscales – Sergei Loznitsa
Unión Soviética, 1937. Una carta logra escapar de la quema del terror estalinista. Un fiscal íntegro se enfrenta a un sistema diseñado para borrar la verdad y devorar a quienes la buscan.

11. Underground – Emir Kusturica
Clásico restaurado. Exceso, caos, fiesta y tragedia en la historia de Yugoslavia. Cine desbordado y vital.

12. Dos extraños, dos estaciones – Shô Miyake
Dos encuentros marcados por el tiempo: verano frente al mar, invierno bajo la nieve. Una guionista en crisis creativa y un extraño que se rozan apenas, descubriendo que a veces acompañar es suficiente.

13. El sonido al caer – Mascha Schilinski
Cuatro niñas crecen en la misma granja del norte de Alemania, separadas por el tiempo. Las paredes guardan ecos: la infancia, el cuerpo y la memoria repitiéndose a lo largo de un siglo.

14. La voz de Hind Rajab – Kaouther Ben Hania
Una llamada de emergencia: Una niña de 6 años atrapada bajo fuego en Gaza. Mientras intentan salvarla por teléfono, el mundo escucha su voz y su miedo.

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